Capítulo 13 (siii NUEVO CAPI!!)
Capitulo 13!!!! (Finalmente)
La mañana despertaba, Lucas dormía resplandeciente mientras Isabel contaba los minutos para despegarse de su entorno cuando es capturada por los primeros rayos de luz que salían de la oscura mirada de su compañero.
-Es tarde?, aclara su garganta.
-no lo sé. Se excusa, queriendo evitar su mirada.
Él fregándose los ojos y haciendo una leve sonrisa agrega:
- cierto me olvide de tu perdida del tiempo, vamos mi abuela está por despertar.
Lucas intenta trepar por la ventana a su cuarto cargando con las cosas que habían sacado la noche anterior, mientras su amiga ya se encontraba instalada.
-Siempre más rápida, dice irónico y con su respiración entrecortada.
-Me esperas abajo, voy a bañarme y salimos a la tienda.
-A la tienda?
- si te cuento después- aclara cerrando la puerta del baño, al instante se escucha la lluvia caer de la ducha.
Isabel sale caminando, traspasa la puerta y baja las escaleras, pero en su mente curiosa y traviesa decide volver y pensar que si quizá se escondía de la manera adecuada podría ver a Lucas cambiarse.
Pensado esto apareció nuevamente en la habitación y se ocultó tras el escritorio.
Luego de un momento, se abre la puerta de baño, Lucas es escoltado hacia la habitación por una nube de vapor que lo seguía. Aún tenía unas gotas de agua que bajaban de su cuello, a sus abdominales donde finalmente morían detenidas por una toalla blanca que recorría su cintura.
Isabel, al verlo caminar hacia ella, se sonrojó y de manera fugaz, logró salir del lugar.
Para cuando él está perfectamente cambiado y listo para salir, lo escucha bajar las escaleras. Para esto, ella se encuentra correctamente sentada en la mesa del comedor frente a su abuela quien se encuentra desayunando.
- hola mi amor como amaneciste?
- bien abuela, gracias.
- Lucas se sirvió un café y se sentó junto a su abuela sin pronunciar una sola palabra y luego de unos minutos su breve mudez es interrumpida:
- bueno, me tengo que ir.
Él se levanta, toma su tasa, la coloca en el fregadero, se vuelve a su abuela depositando en su frente un cálido beso, toma las llaves y se dirige a la puerta. Se detiene un instante y sin darse vuelta gira a penas la cabeza para cerciorarse de que su invisible acompañante esta justo detrás de él, luego abre la puerta dejando entrar el ardiente sol a la casa y pasa el umbral.
Después de caminar bastante en estricto y riguroso silencio, se detiene frente a un local. Saca de su bolsillo un manojo de llaves y entra.
- vamos, le dice a Isabel quien seguía en la entrada.
- acá trabajas?
Ella entra a una tienda de mascotas, donde provisoriamente su amigo es el nuevo encargado.
- no me digas que sos alérgica al pelo animal.
Sonriente responde:
- no lo sé.
- Bueno vamos a dar un vistazo.
Ella se dirige a explorar el lugar mientras Lucas acomoda el mostrador y alimenta las aves.
- Que hay detrás de la puerta? dice apuntando a un extremo de la sala.
- supuestamente... - éste mira los registros del lugar- dejame ver... animales pequeños.
- animales pequeños?
- puedo ver? pregunta en tono exaltado.
-adelante.
Lucas va en busca de las llaves para poder abrir la puerta pero se detuvo a pensar que no había una puerta que su amiga no pueda traspasar, giro sobre su hombro y al ver el lugar limpio de los rastros de Isabel, hiso una sonrisa leve, esbozando las palabras:
- Por supuesto.
Sigue caminando hacia el mostrador, en busca de las llaves, mientras es alarmado por una jauría de perros que comienzan a ladrar de una manera descomunal.
-Lucas!!, los gritos de su amiga lo sorprendían: Qué podría haber pasado para asustarla de esa manera?
Consigue la llave de dicha puerta, y luego de varios intentos en hacer coincidirla con la cerradura logra entrar.
Lucas se encuentra con una escena increíble, una habitación repleta de jaulas diminutas apoyadas contra la pared, quizá con 50 perros rabiosos y el espectro de su amiga en el medio asustada.
- Lucas?
- Qué paso? su tono de voz es agitado.
- Creo que pueden verme.
Lucas se detiene un segundo mirando nuevamente la escena, pensando que quizá es posible al ver que toda la habitación de perros está mirando al espíritu.
- Isabel...
- No... En serio Lucas pueden verme.
- Lo sé.
Ella gira hacia él con los ojos llenos de lágrimas, y restos de alegría que escapaban de sus palabras.
- cómo es posible?
- No lo sé. Pero es grandioso. Contesta entusiasmado.
- Si pueden verme!!!
Los dos sonrieron. - parece que no soy el único que puede sentir tu presencia.
La mañana avanzaba reduciéndose a mediodía y así a tarde dejando de lado un día de trabajo concluido en la tienda.
Lucas se acerca a la puerta donde se encontraba su amiga sentada en el piso con todos esos perros a su alrededor de la cual no se había movido un solo instante desde que entró por primera vez.
- toc, toc... él golpea antes de entrar.
Ella gira lentamente sobre su hombro mirando a su devoto amigo quien pronuncia las palabras:
- Es tarde, vamos a casa.
El día terminó, Lucas cena rápidamente, sube a su cuarto y al no visualizar al espectro empieza a decir:
- vamos, se que estas acá!!
- Cómo lo sabías?, aclara saliendo detrás del escritorio.
- El sonríe alegando que ella no es la única que tiene superpoderes:
- Soy psíquico.
- Dale cómo sabias?
- Bueno verás Isabel, hay algo particular que tenés que me hace saber que estas cerca
Ella nerviosa contesta:
- Ah.. Si?
- si - afirma-
- Cada vez que apareces, venís acompañada de un aroma muy dulce, así cada vez que despierto y siento tu olor , sonrío sabiendo que amaneces junto a mí.
- un olor decís?
El asiente con la cabeza, mientras el rostro de Isabel comienza a enrojecerse recordando que todas las veces que ella lo espiaba él estaba alertado y en conocimiento de su presencia.
- muy dulce? no recordás a qué?
- Al principio pensé que era a jazmín, pero después se siente fresco y dulce, así que no tengo decidido a que huele.
- Cambiando de tema amiguita huele rico, te tengo un regalo.
- un regalo?, articula asombrada.
- si sabes lo que es un regalo no?
- Claro.
- Entonces, cerrá los ojos.
Isabel cierra los ojos mientras Lucas hace malabares para traer una caja chiquita con un moño azul.
- Podés abrirlos.
Isabel se queda asombrada mientras ve como su amigo destapa dicho regalo.
- Lucas!! No lo puedo creer cómo es posible?
- Bueno lo saqué de la tienda hoy mientras estabas en uno de tus paseos por la montaña, espero que te guste. Cómo vas a llamarlo?
- Si me gusta? me encanta!!! Es precioso... lo voy a llamar chocolate!!
- jaja chocolate entonces....
Lucas se recuesta sobre la cama, haciendo espacio para Isabel y un cachorro de bretón color marrón al cual su amiga le habia hecho honor al nombre chocolate, que había sacado a pagar de la tienda de mascotas.
Lucas? Leerías para mí?
El sonriendo toma su libro y una vez preparado para leer es interrumpido…
- Algún día me dirás que me lees?
- No, no lo diré.
- Por qué?
- Porque sé cuanto te gusta el libro y venís para que te lea, y cuando lo haga y el libro termine tengo miedo de perderte.
- No lo haré, pero aún así, me dirás que me lees.
No.
Ella sonrió, acomodó a chocolate cerca suyo para escuchar su lectura favorita, aquel joven podría decir cualquier insensatez, pero no le importaba en absoluto, él estaba a su lado, cerca de su Lucas, y aunque no era físicamente posible, su corazón era completamente suyo.
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Gracias realmente por su comprensión apenas hoy pude poner el capitulo, les dejo a Chocolate, cariños, Queen.
para mis lectores
A mis lectores, de los viejitos que me siguen desde el primer capi hasta los que se engancharon ahora:
Hola!! estoy muy feliz, que pude arreglar de cierta manera mi compu y recuperé mi historia, a todos los que pasan por acá y leen la historia de Isabel y Lucas, muchas gracias por seguirme aún cuando no actualizo hace bastante, espero que sepan entender y la noticia es que estos dias estoy publicando asi que dense una vueltita y sorprendanse con esta loca historia de amor :)

CON AMOR...
Queen B.
BUENAS BUENAS
Razon: mi computadora se me sompio, y mi historia esta adentro, como les conte, la historia esta completa, a veces me tardaba en corregirla porq la escribi hace demasiado, hace unos seis años, y trato de ponerla linda para que no parezca que un deserebrado la escribio.
EN fin, el dia que decidi subirla pense, estoy loca, pero despues me emocione y a medida que la leia pensaba distinto de los personajes, quiza era muy chica y ahora viendo todo de otra manera mis pensamientos eran distintos, en fin demasiado feliz estaba hasta habia empezado una segunda parte para esto y bueno, no se que hacer.
Como dije, estoy de mal humor, mi computadora esta rota, sin plata para ir a arreglarla, Isabel y Lucas inmortalizados en la memoria de mi disco rigido y yo puteando a medio mundo porq no se que hacer?
Si alguien sugiere algo, se agradece de corazon.
(si es plata para pagar el arreglo mejor, chiste :)
Queen.
12
12:
La montaña estaba tan perfecta, quizá era la forma de verla, como en un día gris todo lo demás se vuelve gris, pero ese día era diferente, los colores eran impresionantes.
Isabel se sentó como siempre a contemplar la vista. Y se recostó quedándose totalmente dormida.
Después de un rato, logró despertarse y decidió explorar más. Quería saber que era lo que la atraia a ese lugar.
Empezó a caminar, y pudo distinguir un llano repleto de flores violetas. Sonriente empieza a caminar rozando las flores con su mano que le llegaban hasta las rodillas.
Después de caminar lo suficientemente lejos como para perder de vista la monaña, pudo distinguir una margarita igual a la que Lucas le dejó en su lápida y al querer agarrarla sintió como las imágenes de su amigo la rodean y cuando los sentimientos de angustia estaban muy presentes sintió como el susurraba las palabras:
- Isabel, Isabel!
Qué? Qué paso?
Dice Isabel confundida al ver a Lucas, los dos ubicados en la habitación.
- Lo sabia
- Que sabias que? dice mareada y perdida al revisar su nueva locación.
- Isabel, recordas las voces?
Al ver la mirada reacia de ella, pregunta si quiere hablar al respecto y a su respuesta afirmativa continua con la interrogación.
- Decis que es un dolor en el pecho, cerca del corazón?
- Y te provoca angustia, pero a la vez te sentís reconfortada?
- Se podría decir, creo que se lo que es.
El joven entusiasmado, señala un pasaje de la biblia, al cual Isabel susurrando empieza a pronunciar:
…“Una flor sobre su tumba se marchita,
Una lágrima sobre su recuerdo se evapora,
Una oración por su alma la recoge Dios”.
La calidez en su rostro empezaba a invadirla y un signo sonriente alarma a su amigo
- No lo ves?, pensás en tu mamá, sentís angustia y un dolor sobre tu pecho.
- no lo entiendo, qué me querés decir? crees que me están hablando?
Él sonríe de manera afirmativa. sólo que debes acostumbrarte a recibirlos, son tus plegarias.
- Cómo no lo supe? Era tan obvio, esa angustia era mi mamá rezando por mi alma, y pude sentirlo, pero pude ver también su dolor.
- pero...y cómo sabés eso?
- Te dije que creía en Dios, y que aunque no quieras mi ayuda, siempre voy a estar.
- Gracias.
Los dos sonrieron cómplices al verse otra vez hasta que lucas se sentó en la cama y sin mucho ánimo agrega:
- Mañana empiezo el trabajo nuevo, uno sin importancia que conseguí para aumentar mi capital de cien pesos para mi viaje a Croacia.
- Un trabajo?
- En realidad tendría que estar enojado.
- Enojado?
- Si demasiado enojado, tan enojado que no tendría que haberte llamado.
- No sé de que hablas.
- Prometiste volver y no lo hiciste.
Al verla confundida, Lucas agrega:
- pasaron dos semanas del cine, tu ausencia me tenía angustiado, no sabía como traerte devuelta.
- No sé que decir, no sé cómo pude perder la nocion del tiempo así.
Queriendo cambiar el tema Lucas la anima:
- Bueno no importa puedo llamarte cada vez que te necesite, solo así vendrías a mi lado.
Sonriente Isabel se muestra interesada con el trabajo de Lucas:
- Entonces cuándo empezas?
- Mañana olvidadiza!
- cierto
- Podés venir conmigo el primer dia, para acompañarme, podés venir los que siguen, pero voy a estar ocupado con las tareas del lugar y no puedo prestarte suficiente atención.
Sabés no quiero que pienses que te dejo de lado o algo por el estilo.
- Está bien.
- Qué hacemos? Podés elegir un plan para hoy, digamoslo así, por un ultimo dia sin responsabilidades.
- Está bien, en ese caso...
- El cine, interrumpe Lucas.
- No, esta vez podemos salir a caminar?
- Puede ser, pero creo que el dia no nos va a acompañar, va a llover.
- Eso mismo, quiero ver llover.
- Entonces está bien para mi.
Necesitamos…piloto…paraguas…comida…algo caliente …una manta… decía Lucas mientras ponía cara de preocupación por conseguir las cosas.
- Creo que deberíamos quedarnos y pasar la noche acá.
- Por qué?
- Suena demasiado complicado, muchas cosas que conseguir.
- No, vamos a ir con o sin las cosas así que no te preocupes.
Después de cenar, Lucas acompaña a su abuela a su habitación, limpia la cocina y pega un portazo a su habitación asegurándose que ésta se cerciore de que se haya acostado a dormir.
- Lista?
- Si.
Con cuidado Lucas se escabulle por la ventana de su habitación cargando un bolso en su espalda.
- Ves ese árbol? Podes esperarme alla.
- Si. Dijo Isabel esfumándose de la habitación.
Al rato Lucas se reúne con ella y empieza a acomodarse en el lugar.
- Me pregunto como llegaste a mi?
Ella gira la cabeza y lo mira, ambos están recostados en el pasto bajo una noche estrellada.
- No lo sé. Me pregunto como llegué acá?
- La vida suena tan injusta.
- Estos días en los que estabas ausente, no podía hacer otra cosa mas que pensar en vos. Sentía un vacio muy grande, era como si algo me faltase, algo que nunca tuve y ahora es indispensable.
Ella seguía mirándolo sin apenas parpadear en completo silencio mientras las primeras gotas de lluvia empiezan a rodearla y se sintió reconfortada en cierto punto mientras Lucas empieza a hurgar en su bolso sacando aquel libro viejo que a su amiga tanto gustaba y empezó a recitar:
"Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas".




